La Columna del Grupo de Boston 03/11/2017

POR PEDRO PABLO ALCÁNTARA Y JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ

Bob Corker y los límites de la prudencia

 Pedro Pablo Alcántara.

El grupo Boston invitó al  Senador Corker, para que en directo, interactuase con factores partidistas y de la sociedad civil a quienes él, había solicitado conocer,  ante el agobio y desazón de nuestras familias, en su mayoría inmersas en la colosal e inédita crisis humanitaria que vivimos y  escucharles con detenimiento.

El diferendo entre nacionales es percibido en el exterior como una ruptura definitiva. Se repite el viejo conflicto de límites entre la polis de los griegos  y los bárbaros. El conflicto va mas allá. Hay una diatriba feroz, sin matices, que  vislumbra una nueva contienda civil. Corker desafió la jauría y con prudencia dio un paso concreto y conciliador, conocedor de los limites, urgido por el sentido de responsabilidad del Estadista que otea la tempestad. Quedó constancia de su amplitud de miras.

Habló también con el oficialismo y evidenció su apego a las normas constitucionales, conducta enmarcada en el clásico estilo norteamericano de respeto a las reglas del Barón de Montesquieu. Expresó a los miembros fundadores del Boston y a los Diputados actuales de la AN, especialmente invitados, acerca de la deseable conciliación entre los venezolanos, lo cual será recibido como una noticia fortalecedora para la percepción internacional preocupada y solidaria que apela a la Democracia para avanzar hacia una determinante solución a nuestra crisis.

Ratificó, asimismo, que si la Democracia languidece , es la sociedad toda la que padece. En Venezuela se podría vivir con tal calidad de vida, como en los propios Estados Unidos o en cualquier latitud civilizada, indicó. Y finalmente, ante la trágica muerte del Concejal Fernando Albán, le recordó al gobierno su deber de esclarecer y castigar a quienes resultaren culpables, por encontrarse el finado líder bajo directa detención por agentes del Estado.

Bob Corker y nuestro fraterno amigo Caleb Mc Carry, reiteraron su afán y contribución a que resolvamos entre todos nuestras diferencias. Que cesen las situaciones de violencia y diáspora que angustian a nuestros compatriotas y en especial a aquellas familias cuyos miembros son objeto de persecución y cárcel, sin olvidar la amarga cicuta del ostracismo y la sed de justicia que los venezolanos anhelamos para regresar sin rencores a la vida bucólica. Oigamos a Francisco Lazo Martí, eximio poeta venezolano, “Y bajo el alba cabellera riza transfiguró al mancebo que arrancaron de los brazos de Patria, la mestiza. Frente a frente, un momento se miraron: y despiertos al fin, viejos cariños, con estrecho abrazo se abrazaron los que fueron amigos, cuando niños.”

Publicado Diario El Universal

http://www.eluniversal.com/politica/24194/bob-corker-y-los-limites-de-la-prudencia

Corker y el Grupo de Boston

Juan José Rodríguez

 Venezuela a lo largo de su historia ha presenciado innumerables iniciativas e intentos de diálogo llevados a cabo por diversos factores políticos en aras de conciliar posiciones, todos signados por un identificador común, en ninguna de las experiencias anteriores el pueblo nunca fue consultado, quizás allí se encuentre la razón de los limitados resultados obtenidos con los mismos.

Esta característica contrasta con una iniciativa de reconocimiento y convivencia impulsada por el Grupo de Boston, creado en el año 2002, producto de las relaciones interparlamentarias que se establecieron entre Venezuela y Estados Unidos. Lo trascendente del Grupo de Boston  radica en su comprensión de la pugnacidad del  país, en el período 2002-2003 y su manejo de las diferencias políticas desde una perspectiva diferente, orientada de acuerdo a su metodología a develar los temas de interés para todos los venezolanos.

La invitación del Grupo de Boston  al senador Bob Corker, le permitió obtener impresiones de primera mano de la crisis política interna. Del republicano, cabe destacar su disposición para dinamizar la atmósfera política y su interés en escuchar a los factores políticos en pugna, lo cual constituye además un claro mensaje para quienes de manera irresponsable llaman a la violencia.

 Las reuniones de Corker nos permiten soñar con la posibilidad de que a partir de esta visita, se fortalezcan los lazos comunicantes entre el gobierno de los EE.UU, la oposición venezolana y el gobierno del presidente Nicolás Maduro, permitiéndonos avanzar ahora si, en un diálogo franco con el cual alcanzar resultados en materia política, económica y social.

Detrás de la presencia del senador Corker en Venezuela se mueven importantes actores de la política nacional e internacional, tanto del gobierno como de la oposición, que rechazan la violencia como forma de hacer política y que tratan de calmar las aguas cuando muchos de nuestros compatriotas salen del país buscando un mejor futuro y en el momento en que sobre nosotros pesa una amenaza real de intervención militar por parte de los halcones de la guerra de los EE.UU así como por grupos de poder de Colombia, Brasil y Guyana, solo por mencionar los más cercanos.

Los venezolanos debemos tomar conciencia de lo que está en juego, e interiorizar que un eventual conflicto nadie ganará.  Ninguna facción política podrá imponerse sobre la otra, es momento de revisar la historia, muchos han sido los países que luego de largas y cruentas guerras han tenido que sentarse a discutir sus diferencias, ojalá no tengamos que comprobarlo.

Publicado Diario El Universal

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